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El independentismo catalán está en auge. O eso dicen las encuestas. A pesar de ello, los partidos llegan divididos. ERC, Reagrupament y Solidaritat Catalana, la formación de Joan Laporta, pelean por un mismo espacio. El ex presidente del Barça es la estrella mediática y representa a eso que se denomina «independentismo práctico», el que apela al «good bye Spain» como vía para el crecimiento económico. Queda por ver qué resultados obtendrá, teniendo en cuenta su ambigüedad.

Alberto PRADILLA | BARCELONA

Joan Laporta está acostumbrado a mandar. Y se nota. Tiene poco hueco en su agenda. De hecho, esta entrevista se realizó en su coche, una semana antes del inicio de la campaña. Como ex presidente del Barça, no pasa desapercibido. Para en un semáforo y recibe los ánimos de un repartidor. Sigue conduciendo. El mensaje es claro: independencia. Su contundencia frente a la clase política tradicional puede hacerle ganar votos. Aunque también hay quien le acusa de hacer aguas en los temas sociales y de falta de realismo a la hora de plantear la separación del Estado español.

¿Catalunya será independiente en enero?

Si tenemos la mayoría suficiente y necesaria, 68 diputados, el Parlamento de Catalunya declarará la independencia de forma unilateral.

El final de esta legislatura ha estado marcada por el tijeretazo del Tribunal Constitucional al Estatut. ¿La independencia es la única alternativa que ha dejado Madrid?

La independencia no nos la tiene que dar nadie. La tenemos que tomar. Una vez que las mayorías democráticas en el Parlament tomen la decisión, Catalunya será independiente. Y si después se pacta con la UE la celebración de un referéndum, se celebrará. España tendrá que aceptar la decisión.

¿Los recortes en el texto crean más independentistas?

Han ayudado. El independentismo en Catalunya siempre ha existido, pero nos tienen adormecidos. Por un lado, los políticos españoles y sus poderes fácticos. Por otro, los vigilantes del gueto, los políticos catalanes que han permitido esta situación. Nos han tenido narcotizados. Han intentado aniquilar nuestra conciencia nacional. Hemos pasado épocas en las que parecía que la palabra independencia era tabú. España no tenía bastante con aniquilar nuestra conciencia nacional sino que se ha dedicado a saquear Catalunya y sacarnos, cada año, 22.000 millones [de euros] a cambio de nada. Y en esto, los políticos catalanes son corresponsables.

La pasada legislatura fue la del Estatut. ¿Esta es la del referéndum?

Yo trabajo para que sea la legislatura de la independencia de Catalunya y de la creación de un Estado catalán en Europa.

Después de que un Tribunal español vete buena parte de una ley aprobada por el Parlamento catalán y refrendado por la ciudadanía, ¿en qué lugar cree que ha quedado la Cámara?

El Parlamento, hoy, no tiene ningún poder en los temas importantes. Esto ha creado una desilusión, una sensación de desafecto, afortunadamente, hacia el Gobierno español.

El Estado español siempre ha reaccionado con virulencia contra las demandas de autodeterminación. ¿No teme la respuesta de Madrid?

Yo espero una respuesta de la caverna mediática españolista muy virulenta, muy agresiva, muy crispada. Pero pienso que, como dice un poeta castellano muy importante, «ladran, luego cabalgamos». No vamos a amedrentarnos porque una caverna mediática ultraespañolista nos quiera perjudicar.

No sería la primera vez que los tribunales españoles persiguen a independentistas.

Estamos convencidos de que nuestra propuesta se ajusta a la legalidad internacional. Hay numerosa jurisprudencia que nos avala y existen numerosos antecedentes de estados, o de naciones, o de partes de estados, que han decidido secesionarse. El derecho de autodeterminación de los pueblos está recogido por las Naciones Unidas.

¿Existe una mayoría social? Las encuestas dan la mayoría absoluta a CiU…

Sí. Estamos ante una oportunidad única. El pueblo catalán ha decidido ya que la vía autonomista está agotada, que perjudica enormemente a la industria, a la economía y al mercado laboral catalán. Ha llegado un momento en el que esto es insostenible. Hay una mayoría que entiende que, para avanzar en Catalunya, debemos de ser un Estado independiente dentro de la UE. Ésta es la forma para que los catalanes tengamos más dinero y vivamos mejor.

Su proceso hasta lanzar Solidaritat Catalana estuvo lleno de expectación. Ahora, es la gran incógnita de las próximas elecciones. ¿Qué resultados esperan obtener?

Somos un partido nuevo. Nos constituimos en octubre y estamos muy satisfechos. Creemos que obtendremos representación parlamentaria y, a partir de ahí, trabajaremos las mayorías para declarar la independencia.

¿Qué sería considerado como un fracaso?

Tenemos la ambición de gobernar el país. Ése será el éxito: declarar la independencia. El fracaso, no tener representación. La percepción que tengo es que vamos por el buen camino.

En el momento de presentar su candidatura aseguró que entraría en política sólo para gobernar.

Dije que mi voluntad era entrar en política para gobernar. Si no, ¿para qué entrar en política?

No parece que los números estén con usted. En este caso, ¿seguirá en el Parlament o abandonará la política?

Mi compromiso, una vez me presento, es para esta legislatura. Mi propuesta es muy clara: conseguir una mayoría para declarar la independencia y constituir el Estado catalán. Si no lo consigo, por respeto a los ciudadanos que me hayan votado, voy a defender esta propuesta desde el Parlamento.

¿Ve posible la declaración de independencia con un Gobierno de la Generalitat presidido por Artur Mas (CiU)?

Quien lo lidere es lo menos relevante. Lo importante es declarar la independencia. Para esta declaración tiene que haber una coincidencia en la voluntad de los partidos de obediencia catalana.

¿Ha hablado con Artur Mas o con Joan Puigcercós (ERC)?

Antes de presentar nuestra candidatura propusimos presentar una lista unida de todos los partidos catalanistas. Hubo conversaciones, aunque CiU se ha mantenido al margen. ERC consideró que no era momento de hacer una coalición unitaria. Lo que sí que aspiramos, si no tenemos la mayoría, es a trabajar desde el Parlamento para convencer al resto de formaciones catalanas de que dejen de hacer de vigilantes del gueto. Cuando hablo de partidos catalanes, me refiero a los que no son sucursalistas de Madrid.

Como usted señala, el independentismo catalán está creciendo en los últimos tiempos. Pero concurre a las elecciones muy dividido. ¿Esto puede debilitar este mensaje?

O fortalecerlo. Hay cinco partidos autonomistas en las próximas elecciones. Y hay uno, o dos, no sé si el otro partido acabará presentándose, independentistas.

Un país independiente tiene que ser gestionado. Y existe mucha incertidumbre sobre cuál es el modelo de país que propone su formación. ¿Joan Laporta es de izquierdas o de derechas?

Laporta es social. Definiéndome políticamente podría ser liberal-progresista. Eso de las derechas y las izquierdas… Digamos que moralmente soy más de izquierdas y económicamente soy liberal.

Entonces, ¿cuál es su programa?

Con la independencia acabaremos con el expolio fiscal de 22.000 millones de euros y podremos tener mejores escuelas y mejores hospitales. El paro en Catalunya se reducirá. Dispondremos de recursos para la instalación de multinacionales, la creación de puestos de trabajo, la plena disposición de nuestras infraestructuras… El modelo económico estaría centrado en la inversión en infraestructuras y en las políticas educativas, que son las claves para el crecimiento económico de un país.

Usted alcanzó la notoriedad pública por ser presidente del F.C. Barcelona. ¿Qué ha supuesto el Barça para su candidatura?

La notoriedad que me ha dado el Fútbol Club Barcelona la he puesto a disposición de la propuesta independentista. Estoy muy orgulloso de lo que he hecho al frente del Barça y de poder poner esta notoriedad a disposición del planteamiento independentista. Ayuda mucho a extenderlo y darlo a conocer.

Usted mantiene un discurso muy crítico con la clase política pero la nueva directiva del Barça le acusa de que falta dinero. O, al menos, de que las cuentas no están claras.

Son maniobras de arquitectura contable indecentes que están realizando los actuales responsables de la Junta Directiva del Barça con el objetivo de perjudicar mi carrera política, desprestigiarme y perjudicar mi reputación. Y a mí no me queda otro remedio que actuar en legítima defensa y acudir a los tribunales. A esta gente, que ahora dirige el club, se le ve con odio acumulado. Estuvieron conmigo al principio y se fueron porque su inmadurez no les permitía ser directivos del Barça. Se fueron pronosticando el Apocalipsis y desde que entonces lo ganamos todo. Han ido acumulando un odio, un resentimiento, que ahora lo exteriorizan. Además, han coincidido con los intereses de grupos políticos, mediáticos y económicos muy poderosos de este país.

¿A quién se refiere?

Al Grupo Godó y a los vigilantes del gueto. A todos aquellos que quieren mantener el status quo que sólo nos lleva al empobrecimiento. Ellos siguen manteniendo sus prebendas porque tienen el poder y lo ejercen. Los intereses de estos niños resentidos han coincidido con los que tienen poder y quieren mantener la situación actual bajo el autonomismo que nos está oprimiendo. Entiendo por qué lo hacen: por resentimiento y por intereses políticos y de mantenimiento de la situación. A.P.

Fuente: diario Gara

 

Si las encuestas no vuelven a fallar estrepitosamente, faltan sólo 11 días para que se acabe la pesadilla y el peor gobierno de la historia de Catalunya abandone la poltrona. Todo apunta a que el tripartito no sumará y no podrá volver a imponer su nefasto gobierno. Por un lado, parece que ICV se mantendrá, a pesar de que, con un minoritario 9% de los votos, ha impuesto un antidemocrático chantaje ideológico cuyo exponente más claro ha sido coser a multas a los que circulaban a 80 km/h con un argumento medioambiental que nadie ha conseguido demostrar.

También predicen que ERC se hundirá en el abismo electoral, lo cual es lógico dada la traición sistemática a sus principios a cambio de 30 miserables monedas de poltrona.

El probable descalabro del PSC es mucho más interesante. Al fin y al cabo, la mayor catástrofe económica, social y política del país ha sucedido mientras los socialistas tenían el monopolio absoluto del poder: gobernaban todos (repito, ¡todos!) los grandes ayuntamientos del país, las diputaciones, la Generalitat y el gobierno de España. El absolutismo socialista ha presidido la mayor caída del PIB, el mayor aumento del paro, el mayor endeudamiento de la Generalitat en las peores condiciones financieras, el mayor aumento de la pobreza, el mayor deterioro institucional y el mayor ejercicio de censura de los medios (hay que“arrancar la crosta nacionalista de TV3 y Catalunya Radio”, dijo el portavoz del PSC, Joan Ferran antes de despedir a los líderes de audiencia Antoni Bassas, Jordi Basté, Toni Clapés y Jaume Barberá; “Barbeta estás muerto y no lo sabes!”, amenazó el quijotesco Rucio director de comunicación de Montilla, Antonio Bolaño, aprendiz de profesor Moriarty a la poste abandonado por sus colegas por su radicalismo y su falta de talla). Por suerte, ese abuso y esa incompetencia llegarán a si fin el 28N.

Nos queda Artur Mas, a quien las encuestas dan como ganador. Mas será un buen presidente. A diferencia de Montilla, tiene estudios, es capaz, inteligente, honrado y trabajador. No tiene el carisma de Pujol, pero seguramente será mucho mejor gestor. En circunstancias normales yo votaría a Mas. Pero las actuales no son circunstancias normales. Son circunstancias especiales. La hora de la buena gestión ha pasado. Es la hora de evitar que haya mayorías absolutas, es la hora de echar a los socialistas del poder y es la hora de la valentía. Por esas razones, yo no votaré a Artur Mas. Me explico.

Que una fuerza política tenga mayoría absoluta es malo. La frase de lord Acton “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente” queda demostrada con lo que ha pasado con poder absoluto de los socialistas en Catalunya en los últimos años. Tampoco fueron buenas las mayorías absolutas del PP en los noventa o de CIU en los ochenta. Votar a CIU en un momento en que parece que está al borde de la mayoría absoluta es un error.

La pregunta es: y si no tiene mayoría absoluta, ¿con quien se va a aliar CIU?  Me consta que hay una importante corriente dentro del partido que apuesta por una coalición postelectoral PSC i CIU. Lo mismo pasa con los poderes facticos económicos y mediáticos: quieren la “sociovergencia”. Pero como ya he explicado, creo que es de la máxima importancia que los socialistas sean expulsados de la Generalitat: tienen demasiado poder en ayuntamientos, diputaciones y gobierno de España. Votar CIU no garantiza esa expulsión. La única manera de garantizar que ni CIU tenga mayoría absoluta ni que CIU dependa del PSC, es que dependa de otra fuerza nacionalista. Eliminada ERC por su manifiesta traición a sus propios ideales, sólo nos quedan Solidaritat Catalana (Joan Laporta) y Reagrupament (Joan Carretero).

Lo que nos lleva al tercer tema: la valentía. La decisión del tribunal constitucional ha cerrado toda opción de mejorar dentro del marco constitucional por lo que, en este momento, no hay que pensar en una buena gestión sino en tomar decisiones comprometidas y valientes. CIU es un partido esencialmente cobarde porque tiene demasiados flancos y demasiadas deudas. Necesitamos personas nuevas y valientes.

En este sentido, mi candidato es Joan Laporta. He trabajado con él durante siete años y les puedo asegurar que, digan lo que digan los medios antilaportistas, Joan Laporta es absolutamente honesto, de la máxima integridad, extraordinariamente inteligente y, además, es la persona más valientes del mundo. ¿Quién, sino, se hubiera presentado a estas elecciones pudiendo haberse sentado en el sofá, saboreando las 69 copas conseguidas con el Barça, degustando las mieles del triplete y de las seis copas, sabiendo que la política conllevaría el boicot de los medios convencionales y la aparición todo tipo de noticias distorsionadas, intencionadamente negativas, cuyo único objetivo es evitar que obtenga representación parlamentaria?

Yo he visto a Joan Laporta enfrentarse al todopoderoso Florentino Pérez para fichar a Samuel Eto’o, un jugador que nos dio no una sino dos Champions. Nota: mientras Laporta ha sido Presidente, Florentino no ha ganado ni un solo título de futbol importante, ¡ni uno! Yo he visto a Laporta enfrentarse a Zapatero, a la UEFA y a la FIFA para defender los intereses del Barça. Con una valentía que a veces daba hasta miedo.

Esa es la valentía que necesitamos. Ya está bien de quedar bien, de pedagogía, de seny, de ser la parte moderada del debate y de cumplir las reglas impuestas por otros. Jordi Pujol dijo hace unos días que ya no encontraba argumentos contra la independencia. President: ¡es que a lo mejor no los hay! Y cuando no hay argumentos, uno debe pasar a la acción. Para ello, se necesitan líderes sin deudas y con la valentía suficiente de pasar a la acción. Por eso, el 28N votaré a Solidaritat Catalana. Yo votaré a Joan Laporta!

Xavier Sala Martin

(Artíclulo de La Vanguardia del 17 de Novembre de 2010)

Joan Laporta

 

Estoy plenamente convencido de lo que quiero por nuestro país. Estoy plenamente convencido desde la sinceridad y el convencimiento más profundo. Como Martin Luther King, yo también tengo un sueño. Tengo el sueño de una Cataluña libre, rica, próspera, alegre y orgullosa de su pasado, de su presente y de su futuro. Tengo el sueño de una patria capaz de gestionar su destino. Tengo el sueño de un país donde todos los agravios sufridos por las personas que viven y trabajan en Cataluña sean sólo el mal recuerdo de un pasado que pronto olvidaremos. Mirando hacia adelante y trabajando juntos por nuestro futuro como nación, pronto habremos dejado atrás tiempos de injusticias impuestas.

 

Tengo el sueño de ver mi tierra querida como el próximo estado de la Unión Europea y del mundo. Tengo el sueño de ver a nuestros hijos y nuestros nietos vivir su lengua, su cultura y su identidad con la naturalidad de cualquier otro ciudadano de cualquier país con personalidad propia. Tengo el sueño de verlos crecer en una tierra próspera con mar, ríos, montaña, campo, industria y, sobre todo, con una gente noble y orgullosa que se crece ante el trabajo y los retos, ante las adversidades y las humillaciones, una gente que sabe vivir los éxitos con mesura y solidaridad voluntaria.

Para que este sueño se convierta en realidad necesitamos un primer paso. Hay que asumir responsabilidades y contemplar nuestro país no como una región empobrecida de un estado que no nos soluciona nuestros problemas sino como un estado con voz propia en el mundo. Hay que reclamar el bienestar que se merece nuestro trabajo: mejores pensiones para las personas mayores, mejores salarios para los trabajadores, más oportunidades para los jóvenes, más incentivos para las empresas, más recursos para los emprendedores, más sanidad, más educación, más infraestructuras … Nos lo merecemos. Tenemos, como reza la constitución estadounidense, el derecho a la felicidad. O, como proclama nuestro himno, necesitamos segar las cadenas que nos mantienen atados. Sólo depende de nosotros, de todos nosotros, tanto de los que hemos nacido en Cataluña como los que ha elegido este país para vivir. El próximo 28 de noviembre podemos iniciar un camino que nos lleve decididamente hacia nuestro futuro en plena libertad. El 28 de noviembre podemos dar el primer paso para conseguir el pasaporte hacia la plena prosperidad.

Autor: Joan Laporta

Cabeza de lista por Barcelona de “Solidaridad Catalana por la Independencia”

Publicado en NacióDigital.cat


21/09/2010 15:00:49 (www.diariosabadell.com)

El líder de Solidaritat Catalana, Joan Laporta, ha expresado este martes su apoyo a la huelga general, contra el “expolio” de España con Catalunya.

Así lo ha anunciado este martes el partido independentista que encabeza el ex presidente del FC Barcelona.

“Sin el expolio del Estado español, en Catalunya no habría crisis”, ha sentenciado Soldaritat Catalana en un comunicado, en el que también asegurn que más del 10% de la riqueza que se produce en Catalunya “se la llevan y no vuelve”. Ha afirmado que, si Catalunya fuese independiente, podría dar más y mejores servicios al no tener que “mantener a España”.

Solidaritat Catalana ha asegurado que, aunque millones de catalanes se sienten, en su opinión, “atacados” por el Gobierno del PSOE, “un cambio liderado por el PP empeoraría más la situación”.

Han reiterado que “el movimiento que llevará la independencia” a Catalunya está al lado de los trabajadores, emprendedores, pensionistas, autónomos y parados catalanes, para defenderlos de los “ataques” que, a su juicio, reciben de los sucesivos gobiernos españoles.

Por todo ello han hecho una llamada a la sociedad para que los ciudadanos acudan a la huelga general llevando ‘senyeres’ y ‘estelades’, con el fin de “dejar atrás la dependencia, el expolio y la sumisión, e ir hacia la independencia en beneficio de todos”.

Un mal negocio

La Vanguardia
David García | 03/08/2010 – 10:32 horas
El aumento del independentismo en Catalunya no es casual ni tampoco responde a una serie de circunstancias difíciles de explicar.

Mientras el independentismo catalán de principios de los 80 y de los 90, pese a ser portador de la actual llama, respondía en muchos casos a cuestiones identitarias, que en algunos casos imposibilitaba una mayor aglutinación; podemos decir que a día de hoy se puede constatar con soltura a equivocarnos que el independentismo catalán del siglo XXI es transversal, plural, cívico y sobre todo democrático, por ello no deja de aumentar. El independentismo catalán crece porque las razones para apostar por un nuevo estado, son muchas y muy diversas; la cuestión económica, la supervivencia cultural, la profundización a nivel democrático, el derecho inalienable que tienen los pueblos a decidir su futuro, las cuestiones históricas, los agravios comparativos con España, la voluntad de vivir mejor, etc.

Por ello el abanico de razones son numerosas y porque la actitud del estado español hacia Catalunya no ha hecho nada más que contribuir y aumentar la desafección de los catalanes hacia a la España monolingüe y centralista. Por contra, el españolismo o unionismo en Catalunya sólo responde a día de hoy a puras razones identitarias, pero más allá de estas razones no se expone ningún argumento que justifique la actual dependencia de Catalunya con España. Y aquí, pese a que el discurso economista no entusiasme a ciertos colectivos independentistas, es donde podemos tejer complicidad con ciertos sectores de la sociedad catalana que hasta ahora no mostraban demasiadas simpatías hacia el independentismo. Al final, no sólo la situación cultural muestra el espíritu colonialista de España con Catalunya, el aspecto económico diría que es donde actualmente se visualiza de manera clara y rotunda la política colonial que fomenta la España constitucional respecto a Catalunya.

Porque si dejamos las razones identitarias a un lado y nos centramos en el día a día, ¿quién puede defender el espolio que padecemos todos los catalanes, independientemente de si se sienten españoles o catalanes?

¿Quién puede defender por razones identitarias que España robe a Catalunya 60 millones de euros al día a partir del déficit fiscal?

¿Quién puede defender que los estudiantes catalanes reciban sólo el 5% de todas las becas del estado y los estudiantes de Madrid reciban el 58%?

¿Quién no querría ver aumentada por meras cuestiones identitarias la renta per cápita anual de los catalanes en unos 2.400€ al año si tuviésemos seguridad social propia?

¿Quién puede defender que el “Ministerio de Cultura” haga un gasto anual por cada español de 47€ y por cada catalán sólo de 5€?

¿Quién querría viajar por puras cuestiones identitarias con el 40% de los trenes construidos por el estado durante la década de los 70 que se consideraron obsoletos y que aún circulan por Catalunya, mientras que Madrid sólo tiene el 4%?

¿Quién no querría ver a su país 7 veces más rico como dijo el Premio Nobel de Economía Aplicada en la UB el pasado mes de mayo?

¿Quién puede defender por causas identitarias que 1 de cada 3 años el Ministerio de Fomento no invierta nada de nada en Catalunya?

¿Quién quiere, pese a ser catalán y sentirse español, que cada año nos roben 20.000.000.000 de euros (11% del PIB), siendo así la región del mundo que sufre más déficit por parte de su gobierno? ¿Realmente sentirse español en Catalunya compensa eso?

Como residente en Catalunya, ¿quién puede tolerar, por cuestiones identitarias, que por cada 12,7 millones de euros que se invierten en medio-ambiente en el aeropuerto de el Prat, se inviertan 300 millones al de Barajas?

Por muy españolista que uno sea en Catalunya ¿se puede defender que entre 1985 y 2005 sólo se hayan construido en Catalunya 20km de autovías mientras que en Madrid se hagan cerca de 900 en idéntico periodo?

Por motivos identitarios ¿se puede aceptar y no protestar cuando en Catalunya sólo se invierte un promedio del 12% del PIB español anual pese a aportar el 22% del mismo PIB español?

¿Realmente las razones identitarias compensan el agravio que hemos sufrido por ejemplo con el AVE? EN Catalunya, por el AVE, el gobierno invirtió 316€ por catalán, pero en el mismo año invirtió 1.198€ por andaluz, 894€ por madrileño, 574€ por aragonés y 407€ por castellanomanchego.

¿Justifica el sentimiento de identidad pagar peajes y más peajes?

Es preciso ser estúpido para defender la dependencia de Catalunya con España cuando nosotros los catalanes, independientemente de si nos sentimos españoles o catalanes, si vamos con la roja o no, estamos perdiendo la oportunidad de vivir mejor. Estamos perdiendo la oportunidad de dar un futuro mejor a nuestros hijos por una cuestión identitaria y si uno se para a pensar fríamente llega a la conclusión que nadie no podría llegar en tolerar por una cuestión identitaria tal contradicción. ¿Aquellos que son tan identitarios aceptarían sufrir un agravio al revés?

España es un mal negocio a nivel cultural pero sobre todo a nivel económico, y lo es porque tratar a Catalunya como una colonia forma parte del su leitmotiv nacional.

Un mal negocio (Versión PDF)

Entrevista a Joan Laporta feta per David Felipe en el marc del deBat a Bat.

“Yo quiero formar parte de la Cataluña que camine con el corazón en la boca, pero con un cerebro ordenado y una práctica bien hecha”.

Maiol Sanaüja

En nuestro país, el origen del problema de la libertad es el asentimiento de la premisa catalana del “tantas cabezas, tantos sombreros”. Pero eso, queridos lectores, ya lo sabíamos, ¿verdad? Pues no. Hay quien se empeña en la eterna demanda del retorno del sentido común. Y a mí, este querer educar al catalán torpe es seguir alimentando la Cataluña de corte anarquista, y puede que ya no debemos seguir dándole la comida en la boca, que madure y no levante estúpidos tabiques, propuestas de cartón piedra.

Me explico. Se afirma con pomposidad que estamos en las puertas de una transición. Si bien hay una Cataluña sonada, que enloquece sistemáticamente, también hay una Cataluña que confunde la responsabilidad con la política de “regado corto”: ver la portería (de cerca?), Sí … que la vamos tocando, nos lo vamos pasando, y el balón se desinfla, no franquea nunca la línea para obtener el preciado gol. Esta, por tanto, es la Cataluña miopía, la de consumo inmediato, la de hartarse a toda prisa para poder estar bien calientes con la manta al lado del fuego.

Y, por supuesto, no nos dejáramos la Cataluña hegeliana, la que destaca sin abrir la boca. La que, sencillamente, acata, y con orejas de burro, avanza. Desgraciadamente, esta Cataluña se ha roto, tal como el jarrón chino, que al romperse, no se pueden juntar, de nuevo, cada uno de los pedazos esparcidos por el suelo. Esta Cataluña, en concreto, es la relativa a la de la confianza perdida: ya no hay amo ni esclavo. Los partidos quieren dirigir y la sociedad, a estas alturas más civilizada que antes, por tanto, bien civil, no acepta el rol de ser dirigida ciegamente: la pirámide se ha invertido.

Nadie quiere subordinarse a nada. El paternalismo de los supuestos líderes políticos hace pinitos. La autoridad, sin palabra, ya no tiene credibilidad. Esta es la Catalunya que quiere decidir y que no se conforma con una participación de sobremesa. Estamos hablando del catalanismo de nueva hornada, joven, preparado y con mirada propia, que quiere estrangular la Cataluña con voz de pollito. Es una Cataluña con conciencia de percepción, que a pesar de no disponer de los recursos sí que ve como y de donde pintan bastos. Es la Cataluña que ha optado por acabar con este optimismo sin criterio, que está harta de presenciar quien de aceite remueve, los dedos se unta.

Y claro que ya hace días que camina la Cataluña de los llamados ‘imparables’ y la Cataluña en que Manuel Cuyàs bautizó los ‘descarados’. Yo quiero formar parte de la Cataluña que camine con el corazón en la boca, pero con un cerebro ordenado y una práctica bien hecha. Esta, es la Cataluña ‘emancipada’.

La tuya, la mia.

Maiol Sanaüja, Estudiante de Derecho y Filosofía. Artículo publicado el “elsingulardigital” el 24/08/2010

La Veguería de Exteriores de Reagrupament quiere internacionalizar la independencia de Cataluña y para ello acaba de estrenar una web multilingüe que ofrece información tanto histórica como actual sobre nuestro país así como organiza manifestaciones en todo el territorio por donde se extiende. De momento, la Veguería agrupa catalanes que viven en Alemania, Canadá, Colombia, Escocia, Euskadi, Estados Unidos, Francia, Irlanda, México, Países Bajos, Suiza y Argentina, entre otros países, y acaba de estrenar la página web que contiene vídeos , presentaciones y documentales sobre la lucha por la independencia de Cataluña para que gente de todo el mundo pueda informarse sobre nuestro país. Además, también envían cartas a los diarios tanto hablando de las consultas populares como ayudante el Colectivo Emma dar respuesta a las noticias sesgadas que se escriben sobre Catalunya. La web de momento está en inglés, alemán, neerlandés, español y catalán y se tiene la intención de ir añadiendo otros idiomas. Otro de los objetivos de la web es dar a conocer Reagrupamiento y la Veguería de Exteriores en todo el territorio, así como incluir información referente al partido.

Entre los vídeos que actualmente hay disponibles hay uno de informativo ‘What is Catalonia?’ (‘¿Qué es Catalunya?’), Dos sobre la manifestación en Bruselas y otros con parlamentos y entrevistas de diferentes políticos, conjuntamente con una explicación clara y comprensible que señala por qué motivos se pide la independencia.

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